La música colombiana despidió a una de sus voces más grandes: .
A sus 85 años deja un legado inmenso que cruzó fronteras llevando el sonido del Caribe colombiano a escenarios de todo el mundo.
Con cumbias, porros, mapalés y bullerengues, la artista nacida en Talaigua, Bolívar, convirtió el folclor en un símbolo de identidad, orgullo y memoria cultural. Durante décadas fue embajadora de nuestras raíces, llevando un pedacito de Colombia en cada presentación y dejando en alto el nombre del país ante miles de espectadores.
Su voz, su energía y su amor por las tradiciones seguirán vivos en cada tambor, en cada danza y en cada generación que encuentre en el folclor una forma de contar nuestra historia.
Hoy Colombia despide a la maestra del folclor, pero su arte será eterno.
Vuela alto totto la momposina!
